Manual del Ciudadano Pain

“No nos merecemos estos políticos”, “no nos representan ( pero sí nos reflejan, añadiría yo)”. Mucha gente de verdad se pensará que no se merece estos políticos, que no ha hecho nada para merecérselos, y ese es el problema, que no ha hecho nada.

Muchos no saben que si estuviésemos en el lugar de nuestros políticos haríamos casi lo mismo que ellos, tarde o temprano, porque el sistema que hemos creado y del que formamos parte, produce esto con nuestra “naturaleza”. Este sistema permite que el flujo de gente mala,  de gente más corrompible (hay que devolver favores) e inútil (chivos expiatorios) suba con mayor facilidad, y que una vez asentados, puedan cometer faltas, delitos y no ser juzgados por ello. Lo peor es que le pedimos una y otra vez a nuestros verdugos que cambien la situación. ¿Cómo va a dejar de chuparte una sanguijuela, si vive a costa de ti? ¿Cómo se te ocurre pedirle “piedad” a esta sanguijuela? o ¿ que cambien la situación aquellos que la crearon? ¿ pensamos que esto es como el clima, y que pasará como una nube?  Mientras pensemos así, sí nos mereceremos lo que nos pase.

Nuestro paradigma social, nuestro sistema , es lo que hay cambiar! y ¿cómo? cambiando la manera en que se relacionan sus componentes y la esencia de estos mismos, es decir, primero hemos de cambiar nuestra manera de pensar de súbdito por una de ciudadano y nuestra relación como ciudadano con el Estado, el cual debemos “recuperar”(nunca lo tuvimos) y formar parte de él, y nuestra relación con las empresas sin ser simples consumidores.

Debemos ser ciudadanos, un buen “Ciudadano Pain”. Mientras le demos dolor de cabeza a las empresas y a los políticos, seguiremos conservando parte de nuestra cuota de poder como ciudadanos, ejerciendo de contrapoder al Estado y a las Empresas, logrando el equilibrio en el triángulo. Si los políticos y empresarios no sufren este dolor de cabeza, y se acomodan,  harán con el resto de ciudadanos lo que quieran.

Es sencillo, pero no es nada fácil, uno debe luchar contra sí mismo, contra sus costumbres diarias y uno sabe que “la cabra siempre tira al monte”. Nada es de la noche a la mañana (a menos que sea violento) sino gradual, demos ejemplo a los hijos y ellos mejorarán lo puesto. “Haz lo que hago no lo que digo” debería ser.  Así que nuestras herramientas son:

Relación con el Estado:

-Si el partido votado lo hace mal una vez, no volver a votar a este partido NUNCA más, y no vale un “es que la oposición es peor y si no voto a su rival, ganará”, eso hará que los mismos cabrones se mantengan en el poder y el sistema se pudra. Tú aprende la lección sobre tu error de haber votado a un partido erróneo y los otros que aprendan la suya, porque si votamos para evitar el mal mayor, crearemos el mal que padecemos ahora. Si tiene que ganar un partido malo que no te gusta, que así sea, pero no hagas ganar con tu permiso a otro que ya sabes que es malo.

– Cualquier partido que esté en el poder y lo haga mal, seguirá haciéndolo peor si le “premias” con tu voto. Si un niño se porta mal, ¿ a que no le das chocolate? pues no vuelvas a votar a quien lo haga mal.

-No tener miedo a la existencia de partidos extremistas: Si no les votas, no crecerán. El fantasma del extremismo es el juego con el que los dos grandes partidos nos marean y nos meten miedo para seguir ellos en el poder. Un partido extremista nunca hará atrocidades en su primera legislatura, sino que intentará hacer cosas buenas para ganar fieles y las malas, las harán gradualmente, como en “la rana en el cazo de agua “. Tú vota al partido que creas conveniente y no tengas miedo de que crezcan otros partidos tildados de extremistas (a conveniencia del stablishment) , puesto que éstos SÍ serán minoría. Recuerda que un partido extremista crece con tu voto, no con la ausencia de tu voto al partido grande.

-Todo partido que nunca ha gobernado debería tener la oportunidad de equivocarse, el tener menos marketing o promoción no lo hace peor que los que ya están. “Es que se van a corromper de todos modos, son todos iguales”, habrá que comprobarlo. Los partidos buscan mantenerse en el poder, si la clase política se da cuenta de que haciéndolo mal no se mantienen, habrá listos de turno que sí cumplirán lo que dicen y harán cosas por el ciudadano puesto que éste premiará el buen comportamiento volviendo a votar por el mismo partido, si lo hiciera en la segunda legislatura mal, volvamos al punto uno, provocar su desaparición, no se le vota más. Al final tendremos un espectro político mucho más deseable que el actual, en todas las ideologías se dará el efecto “limpieza”.

-No votar es la mejor manera para provocar un cambio de Constitución, ya que el sistema entero y no sólo la clase política carecería de legitimidad, pero contiene un alto riesgo de padecer otro nuevo golpe de Estado.

-Pensar algo como ” es que la gente no sabe lo que quiere” no ayuda a evolucionar, ni a llegar a la espiral de prosperidad que ansiamos. Si la gente no sabe lo que quiere, ya lo sabrá y aprenderá por la cuenta que le trae cuando tenga la oportunidad de tener voz, voto y responsabilidad social. A nadar se aprende nadando, y a ser ciudadano equivocándose, pero debemos darnos tiempo y tener paciencia. Somos una pseudodemocracia infantil, porque tenemos pan y circo y no queremos realmente responsabilidades, se las damos todas al gobierno; después vienen lloriqueos y exigimos que actúen. Debemos asumir nuestra responsabilidad y actuar, tomar decisiones y fiscalizar a nuestros “representantes” (que todavía no lo son, no los tenemos realmente).

-Recordad, nuestro voto premia un comportamiento, y si queremos buenos políticos tendremos que educarlos con nuestro voto, o ausencia de éste. El mecanismo para ser buen ciudadano es muy parecido que el de ser buen/a  p/madre.

Relación con las empresas

Nos quejamos de las multinacionales, corporaciones etc, pero éstas han crecido con nuestro permiso, con nuestro dinero, con nuestra compra!! No podemos exigirles a los demás ecología o criticar a las multinacionales y acto seguido comprar una cocacola, o comprar en inditex… Quien quiera boicotear a alguna empresa basta  con hechos, no comprar(o comprar mucho menos) en aquellas empresas que uno cree dañinas para nuestra salud, medio-ambiente…

También hemos de reconocer la dificultad de la situación: comprar pantalones hechos en nuestro país sin explotar a los trabajadores, de la manera más ecológica y sostenible posible… nos costarían 100 euros en lugar de 30-50 y con nuestro sueldo actual, ¿nos lo podríamos permitir? A causa de esto crecen las grandes empresas, y las pequeñas mueren, con nuestro “voto” “premio”, compramos aquéllos más baratos, que son aquellos fabricados en condiciones de dudosa ética y legalidad, pero lo premiamos con el hecho ( de comprarlos) y nuestras palabras de crítica y condena….se las llevó el viento.

Podríamos comprar los productos más éticos, pero al principio nos costaría reducir nuestro ritmo de consumo para ahorrar y después de un tiempo comprar aquel producto, y segundo, esperar que los demás hicieran lo mismo para,  en masa, abaratar costes y, con nuestro nuevo comportamiento como consumidor, premiar esta nueva pauta de comportamiento empresarial-social.. Muy muy difícil pero no imposible.

Existen corporaciones poderosas porque las hemos hecho poderosas.

Por último, he de reconocer que está todo tan relacionado, entretejido y de manera tan compleja que resulta agotador ponerse manos a la obra con todo, pero si ponemos nuestro granito de arena podremos hacer algo.

Si queremos dar ejemplo de sociedad avanzada, tendremos que reducir nuestro ritmo desenfrenado de consumo, “belleza” y hedonismo. Criticamos el efecto invernadero pero compramos y fumamos tabaco masivamente, criticamos el desperdicio de agua de diversas maneras, pero bebemos Cola’s, energy drinks, cervezas, compramos productos de belleza inútiles o  salimos de fiesta, y esas cosas, para su disfrute, consumen muchísima agua.

Lo que vemos es reflejo de cómo nos comportamos y consecuencia de lo que hacemos.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Política. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Manual del Ciudadano Pain

  1. Cristian Martín dijo:

    Lo que estás describiendo como deseable respecto al tema de las grandes corporaciones es el libre mercado. Con éste, la masa consumidora obliga al ajuste de precios gracias a las leyes de la oferta y demanda. Pero para que esto se produzca es necesario que haya libre competencia, si tenemos un estado intervencionista (y corrupto) la cosa se desequilibra.
    También mencionas los sueldos que cobramos en este país, a lo que igual deberías pensar si la ingente cantidad de impuestos que pagamos nos revierte en servicios de calidad, y si éstos fueran privados y con un libre mercado real no nos resultarían más baratos.

    • junaiaros dijo:

      No me refiero exactamente a eso, en ambos casos a medida que los marcos nos lo permitan actuar con ese espíritu crítico (eso con relación a las empresas) y con relación al Estado, que es quien pone los marcos, educarlo para que los marcos que ponga (sea los que ponemos nosotros con “nuestra mente”) en realidad las circunscripciones electorales y sistema de elecciones lo concibo mas o menos como Antonio Garcia-Trevijano.

      No estoy pronunciándome a favor de una ideología en concreto sino más bien por un tipo de comportamiento e intento de influir tanto en el Estado como en las empresas por parte del individuo, aunque sí he de reconocer que tengo una tendencia libertarianista, pero por otra parte considero todas las partes esenciales, Estado, empresas personas.

      Buena aportación la tuya de todos modos 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s